Una formación que comenzó mucho antes de Dream Academy
Para buena parte del público, ADÉLA apareció por primera vez vinculada con Dream Academy y el proceso que terminó formando a KATSEYE. Sin embargo, reducir su historia a aquel programa deja fuera buena parte de la preparación que explica su presencia escénica actual. Nacida en Eslovaquia, Adéla Jergová comenzó a estudiar ballet desde niña y durante su adolescencia llevó esa disciplina a un nivel profesional. Su formación incluyó etapas fuera de su país y creó una relación con el movimiento que posteriormente trasladaría de manera directa a su propuesta como cantante.
Esa experiencia resulta clave para entender sus conciertos. Mientras muchas artistas incorporan coreografía después de consolidarse vocalmente, en ADÉLA el cuerpo fue primero. El control, la postura y la resistencia llegaron antes de que existiera un proyecto discográfico. Años después, cuando comenzó a perseguir de manera más abierta una carrera dentro del pop, esa preparación terminó funcionando como una ventaja: podía pensar simultáneamente como cantante, bailarina y performer.
En 2023 fue seleccionada para participar en The Debut: Dream Academy, el proyecto de HYBE y Geffen que reunió a jóvenes de diferentes países con el objetivo de crear un grupo global. ADÉLA formó parte de las participantes, pero fue eliminada durante las primeras etapas de competencia y no llegó a integrar KATSEYE. La experiencia posteriormente apareció en la serie documental Pop Star Academy: KATSEYE, donde el público pudo conocer con mayor detalle la intensidad del entrenamiento y la presión que existió detrás del proceso. Para ella, aquella eliminación terminó convirtiéndose en un giro de dirección más que en el final de su búsqueda.

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La eliminación se convirtió en una carrera solista
Después de Dream Academy, ADÉLA comenzó a construir una identidad que no dependiera del proyecto del que había quedado fuera. Sus primeros lanzamientos aprovecharon precisamente aquello que podía diferenciarla: una personalidad directa, una relación fuerte con el baile y una estética pop que podía pasar de la exageración al comentario sobre la propia industria. En lugar de intentar esconder el episodio de televisión, lo integró a la historia de una artista obsesionada con convertirse en estrella bajo sus propios términos.
Ese proceso tomó forma con canciones como “Homewrecked”, “Superscar” y “MachineGirl”. Esta última contó con producción en la que participó Grimes y reforzó una dirección electrónica, agresiva y conscientemente artificial. En agosto de 2025 llegó The Provocateur, su primer EP con Capitol Records. El material reunió siete canciones: “Superscar”, “SexOnTheBeat”, “MachineGirl”, “Homewrecked”, “Go”, “DeathByDevotion” y “FinallyApologizing”. En conjunto, el proyecto presentaba a una mujer dispuesta a examinar el deseo de convertirse en entertainer mientras jugaba con la ambición, la sexualidad y la percepción pública.
La provocación nunca estuvo limitada a las letras. Videos, vestuario, coreografías e imágenes promocionales formaron parte de una estrategia en la que ADÉLA comenzó a tratar el pop como un universo completo. Al mismo tiempo, su experiencia dentro de un sistema de entrenamiento extremadamente estructurado le había dejado una disciplina que seguía presente detrás del caos visual. Ahí empezó a aparecer con claridad la artista que ahora lleva The Red Bottoms Tour alrededor del mundo.
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PRIMA cambió la escala de todo
El salto definitivo llegó en 2026. Después de participar como artista de apertura en la gira norteamericana de Demi Lovato, ADÉLA comenzó a presentar material que posteriormente terminaría formando parte de PRIMA. El álbum salió el 4 de septiembre y convirtió una carrera que todavía podía considerarse emergente en una conversación mucho más grande. “Ain’t in LA” se convirtió en su primera entrada al Billboard Hot 100 y posteriormente alcanzó el número 27, mientras “Nicole Kidman” avanzó todavía más hasta llegar al número 11. PRIMA, por su parte, debutó en el número cuatro del Billboard 200.
El crecimiento resulta especialmente significativo por el punto desde el que comenzó su exposición pública. Tres años antes, ADÉLA era una participante tratando de encontrar un lugar dentro de un grupo. Ahora encabeza su propia gira, sostiene un catálogo bajo su nombre y construye una imagen que depende precisamente de aquello que la hacía difícil de encajar dentro de un proyecto colectivo. La narrativa podría parecer diseñada para una película sobre fama, pero funciona porque la propia cantante no oculta las contradicciones: quiere ser una estrella pop y, al mismo tiempo, utiliza canciones como “Ain’t in LA” para cuestionar la obsesión con los centros tradicionales de celebridad.
Ese recorrido llegará al Foro Puebla los días 15 y 16 de octubre. Para quienes sólo conocen la conexión con KATSEYE, el concierto puede servir para entender cuánto se ha separado su propuesta de aquella competencia. Dream Academy fue el escaparate que presentó a ADÉLA ante una audiencia global; The Provocateur, PRIMA y The Red Bottoms Tour son la respuesta que construyó después.















