Un Palacio lleno para el 10 Años Tour
Desde temprano, el Palacio de los Deportes se llenó de fans que convirtieron la fecha en una auténtica celebración: carteles, luces y coros adelantaban que la ciudad esperaba con cariño este cierre de ciclo. Con un escenario sobrio pero cuidadosamente iluminado, Medrano abrió la noche con una intro instrumental que dio paso a “Superior”, marcando el tono del concierto: un show construido para que las canciones fueran las protagonistas.
El colombiano interpretó un total de 25 temas, recorriendo tanto su nuevo álbum como los grandes éxitos de su primer disco. A lo largo de casi dos horas y media, la audiencia escuchó piezas como “Si Pudiera”, “Yo Solo Nado Contigo”, “Más Allá”, “Mi Otra Mitad” y “Donde Nadie Pueda Ir”, que sonaron con arreglos precisos y una banda que lo acompañó con solvencia durante toda la noche. La respuesta del público fue constante, con ovaciones largas al final de cada canción y un ambiente que, por momentos, hizo parecer que el Palacio era un foro íntimo.
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Un setlist largo y lleno de invitados especiales
El concierto estuvo articulado alrededor del setlist oficial de la gira, que Medrano respetó casi en su totalidad en la CDMX. Tras la apertura con “Superior” y los primeros bloques de canciones propias, comenzaron a aparecer las sorpresas de la noche: los invitados especiales que fueron subiendo al escenario para acompañarlo en temas clave.
La primera gran ovación llegó con “Nenita”, donde Medrano compartió micrófono con Justo, reforzando la cercanía de la canción con el público mexicano. Más adelante, “Una y Otra Vez” se convirtió en uno de los momentos más coreados cuando Vadhir subió al escenario para interpretar la pieza junto al colombiano, generando una respuesta inmediata de los fans. En la parte media del show, Andrés Obregón se sumó para cantar “Juntos”, confirmando el peso que han tenido las colaboraciones en esta etapa del 10 Años Tour.
El tramo final estuvo cargado de emotividad. En “Una Flor”, Medrano invitó a Andrés Cepeda, detonando uno de los duetos más celebrados de la noche. Poco después, “Mucho Más Que Ayer” tuvo la participación de Adrián Cota, mientras que “La Mujer que Bota Fuego” contó con la presencia de Olivia Wald, aportando un contraste vocal que enriqueció la interpretación. El recital también incluyó momentos marcados con asterisco en el set —“Miel” y “Quédate”— que Medrano aprovechó para crear una atmósfera más íntima con el público.
El bloque de cierre fue un verdadero golpe directo a la nostalgia: después de “Cielo”, “Mariposas en el Pecho” y “Mojado”, el Palacio explotó con “Bajo el Agua”, convertida en un gigantesco coro colectivo que despidió la noche entre aplausos y emoción contenida.
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Un cierre emotivo para el público mexicano
Más allá de la lista de canciones, el concierto funcionó como statement de lo que han significado estos 10 años de carrera para Medrano y de la relación especial que mantiene con México. Entre canción y canción, el colombiano agradeció al público capitalino por acompañarlo desde sus primeras visitas en foros más pequeños hasta esta noche en el Palacio de los Deportes, subrayando que cerrar la gira aquí era un sueño cumplido.
El diseño del show evitó la pirotecnia excesiva para concentrarse en luces bien trabajadas, visuales sobrios y una banda precisa, lo que permitió que las letras y la voz se mantuvieran al frente. Momentos como el cover “Así Fue” en clave mariachi —un guiño directo a la tradición mexicana— reforzaron el vínculo cultural y arrancaron una de las ovaciones más largas del concierto. El público respondió con gritos de “¡Otra, otra!” incluso después de que las luces se encendieran, dejando claro que la historia entre Manuel Medrano y la CDMX todavía tiene muchos capítulos por escribirse.
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