Fangoria convirtió el Palacio de los Deportes en un gran antro retro el viernes 28 de noviembre, en una noche de electropop y high energy que inició con María Daniela y su Sonido Lasser y culminó con Alaska y Nacho Canut repasando himnos como “Carne, huesos y tú”, “Espectacular”, “Ni tú ni nadie” y “Dramas y comedias”. Bajo la gira “Del tingo al tango / A todo techno”, el dúo español ofreció un show de más de dos horas acompañado por Nancys Rubias, Zemmoa y Luisa Almaguer, consolidando una auténtica fiesta LGBTIQ+ bajo el domo de cobre.
María Daniela abrió la pista con un antro chilango a todo volumen
La noche arrancó con María Daniela y su Sonido Lasser, encargada de transformar desde temprano el Palacio en un club de la CDMX, acompañada por beats electropop, luces neón y una actitud fiestera que encendió de inmediato al público. Su set incluyó temas icónicos como “Chicle de menta”, “Miedo”, “Duri Duri” y “Pobre estúpida”, piezas que se han vuelto clásicos de la noche capitalina y que fueron coreadas como si se tratara de un show estelar.
Entre sintetizadores y visuales coloridos, la cantante convirtió el escenario en un auténtico antro portátil, logrando que buena parte del público llegara temprano y bailara desde el primer minuto. La energía que dejó su presentación fue la base perfecta para el resto del cartel: Zemmoa, Luisa Almaguer y Nancys Rubias reforzaron la vibra queer y teatral antes de la aparición de Fangoria, completando una alineación que pocas veces se ve reunida en un mismo recinto.
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Fangoria convierte el Palacio en un antro retro
Tras la ola de invitados, las luces se apagaron de nuevo para anunciar la entrada de Fangoria. Alaska y Nacho Canut salieron al escenario mientras sonaban los primeros compases de “Carne, huesos y tú”, con lo que arrancó un viaje por distintas etapas del dúo, desde los ecos de Alaska y Dinarama hasta sus himnos más recientes.
El setlist, muy cercano al promedio de la gira en México, enlazó canciones como “Momentismo absoluto”, “Mi burbuja vital”, “Espectacular”, “Electricistas”, “Hombres” y “Un poco todo”, siempre sobre bases electrónicas contundentes y visuales saturados que bañaban el Palacio en colores brillantes. Más adelante llegaron clásicos como “Cómo pudiste hacerme esto a mí”, “Absolutamente”, “Perlas ensangrentadas”, “La rara eres tú” y “Geometría polisentimental”, recibidos como auténticos himnos por un público que no dejó de bailar.
El clímax llegó con la recta final: “Ni tú ni nadie”, “Dramas y comedias” y otros cortes insoslayables convirtieron el Palacio en una enorme pista de baile donde se mezclaron abanicos, lentejuelas y banderas arcoíris. Entre comentarios irónicos y agradecimientos, Alaska subrayó varias veces el amor que sienten por la CDMX y la emoción de ver el recinto lleno para una noche armada a su medida.
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Una noche de diversidad, nostalgia y high energy bajo el domo de cobre
Más allá de los nombres en el cartel, el concierto funcionó como un manifiesto de diversidad: un mismo público abrazó la irreverencia de Nancys Rubias, el pop chilango de María Daniela, la sensibilidad de Zemmoa y Luisa Almaguer y el electropop sofisticado de Fangoria. La mezcla generacional fue evidente; asistentes veteranos que siguen a Alaska desde los ochenta compartieron pista con jóvenes que conocen las canciones por playlists y redes, unidos por la misma necesidad de bailar y celebrar identidades disidentes.
Crónicas de la noche destacan que el Palacio se transformó en un “antro retro” de gran formato, donde cada acto aportó una capa distinta al relato: María Daniela y su Sonido Lasser abrió la fiesta con hits como “Miedo” y “Pobre estúpida”; Fangoria coronó la velada con “Carne, huesos y tú”, “Espectacular”, “Ni tú ni nadie” y “Dramas y comedias”, consolidando la fecha como uno de los conciertos más vibrantes del año para la escena electropop y LGBTIQ+ en la CDMX.
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